Héroes
Cuando hablamos de héroes solemos pensar en personas que han llevado a cabo grandes hazañas a riesgo de perder sus propias vidas. Nos vienen a la mente gentes que han destacado en duras batallas, que han hecho frente a grandes desastres, han efectuado peligrosos salvamentos y cosas por el estilo.

Supongo, estimado lector, que a estas alturas no desvelo ningún gran secreto si le digo que el verano está a la vuelta de la esquina, y que con él llegan las tan esperadas vacaciones; una época en la que cada uno trata de pasarlo lo mejor posible, viajando por la geografía española o por el extranjero, como hacen unos pocos, practicando turismo rural o yendo a la montaña como hacen otros, quedándose en casa —que a veces es donde mejor se está —, y sobre todo yendo a la playa, como hacen todos los demás, que son un montón.
La mañana del 27 de junio del pasado año 2024, se presentó un sello conmemorativo con motivo del XV aniversario de la declaración de la Torre de Hércules como Patrimonio de la Humanidad.
Hasta el momento, en esta sección he hablado de casi todos los tipos de barcos de vela mancos, es decir, sin remos: coca, carabela, nao, galeón, navío, etc., y he citado otros como la carraca, pero nunca le he dedicado un artículo; de modo que me dispongo a escribirlo en honor a aquel barco de vela y de carga de otros tiempos.
El Caribe fue un mar en el que la piratería encontró uno de sus grandes teatros de operaciones, lo que no tiene nada de extraño, ya que era bastante cerrado, con mucha navegación y un gran mercado, muy ricos cargamentos y multitud de islas donde los ladrones del mar podían establecer sus cuarteles generales y esconderse.