Reclamación diferida y… algo más

Por José Manuel Rodríguez
Miembro de la Sociedad Filatélica de Madrid (SOFIMA)
Secretario de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal.

Este humilde sobrescrito, circulado de Pontevedra a Coruña el 29 de julio de 1833, nos presenta varias curiosidades.


Reclamación diferida

La primera es que no presenta porteo, lo que no era infrecuente en los envíos de menos de 6 adarmes de peso en esta época. El porte que correspondía a este envío, entre dos cajas de una misma demarcación, era de 5 cuartos de vellón.

El texto del anverso nos dice:

Escribanía de Cámara de Dn Juan
de Mora y Peña Habilitado en
una de las del crimen
A`S.S. el Sor. Fiscal de
S:M. en la Pr Sala del crimen de
este Rno.

Certificación

Contiene un testimonio y no hay quien pague
el certificado y franqueado Rda julio 29
de 1833 Vº Bº

El contenido que había en esta envuelta, circulada entre dos juzgados, era un testimonio necesario para un juicio, seguramente sobre un crimen, y, el coste del franqueo de la misma, como indica el texto transcrito, no hay, en ese momento, quien lo pague. Lo cual no quiere decir que se quede sin pagar, había que esperar a la resolución judicial en la que se establecería quien tendría que pagar las costas, entre las cuales se incluirían los 5 cuartos de porte, estamos en el caso de una reclamación diferida, es decir que no se reclamaba al destinatario en el momento de la entrega de la carta sino cuando se dictaminara quien era el culpable. También podía ser que este culpable fuese insolvente, lo que en la época se denominaba “autos de pobre”, en este caso lo pagaba la Administración. En conclusión, Correos siempre acababa cobrando.

Segunda utilización

Otra curiosidad de esta envuelta es que se trataba de la reutilización de otra envuelta anterior circulada de Tuy a Redondela, también con contenidos judiciales.

No es de extrañar esta reutilización. El reinado de Fernando VII, la Década Ominosa (1823-1833), acabó con una profunda crisis económica, con una hacienda pública en bancarrota y la pérdida de gran parte del Imperio. Unos de los peores años de nuestra Historia. Esta espantosa crisis explica que todo el mundo tenía que minimizar gastos dado que no había recursos, de ahí que se reutilizase todo lo que se pudiera.

Muestro, a continuación, las dos “caras” de esta cubierta. Nos ayudará a ver mejor la realidad de esta miserable situación.

Anverso Reverso

Como se ve, en la primera utilización, el asunto judicial era relativo a la fuga del reo Pedro Rodríguez.

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