Por Marcelino González Fernández
De la Sociedad Filatélica de Madrid.
Correspondiente de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal
El 16 de abril de 1847, la isla de Trinidad, en las Antillas Menores, siendo colonia británica puso en circulación un sello que fue utilizado a bordo del buque Lady McLeod; un barco de vela y vapor con ruedas de paletas, que desde finales de 1845 hasta 1854 hizo el servicio postal entre San Fernando de Trinidad y Puerto España.
De esta manera, a la isla de Trinidad, perteneciente a las Indias Occidentales británicas, le cabe el honor de ser la primera tierra de la Commonwealth británica, que, fuera de la madre patria, emitió sellos postales adhesivos, aunque dicho sellos solo eran válidos localmente.
La forma normal de comunicación entre su capital, Puerto España, y San Fernando, que eran las dos principales ciudades de la isla, se solía hacer por mar. Para tal fin, en 1845 la empresa Turnbull, Stewart & Co adquirió un barco de propulsión mixta de vela y vapor de 60 toneladas, construido por Napier de Glasgow, Escocia. Se trataba del “Lady McLeod”, así llamado en honor a la esposa del gobernador, que empezó a actuar como buque correo, lo que fue anunciado en el “Port of Spain Gazette” a finales de noviembre de aquel año.

Carta dirigida a Puerto España
Decía el periódico que, “las cartas, el dinero y los paquetes pequeños se llevarán a partir de esta fecha solo para los suscriptores, a un dólar por mes, pagadero trimestralmente por adelantado; las cartas de los no suscriptores se cobrarán diez centavos cada una”.

isla de Trinidad
Pasado un año, Turnbull, Stewart & Co vendió el barco al empresario escocés, David Bryce, que estudió a fondo el sistema que se había establecido para el transporte del correo. Vio que el procedimiento de suscripciones no funcionaba, ya que la mayor parte de las cartas se pagaban en efectivo, y decidió cambiar de sistema.

125º aniversario del primer sello postal de Trinidad
Trinidad y Tobago. Emisión de 1972
Lo que hizo fue crear un sello que anunció en la “Gazette”, y empezó a utilizar a partir del 16 de abril de 1847. Se trataba de un sello sin dentar, litografiado por un impresor desconocido, presumiblemente de la propia isla. Presentaba un diseño muy simple y bien equilibrado, en el que aparecía la silueta en blanco del “Lady McLeod” sobre fondo azul, con el aparejo desplegado y dejando tras de sí un penacho de humo saliendo de la chimenea, con el monograma alusivo a su nombre “LMcL” debajo. Fue uno de los primeros sellos de correos en mostrar la imagen de un barco.

Sello Cancelado
No tenía valor facial. Su precio era de 5 céntimos si se compraba suelto, y de 4 céntimos si se adquiría en bloques de 100, por lo que le cabe el honor de ser uno de los primeros sellos de descuento del mundo. Se cancelaba con una cruz hecha a mano o rompiéndole un esquina.
Es un sello muy discutido porque no fue emitido por un gobierno o por un país, ya que fue utilizado por una compañía particular de correos en un servicio postal privado, en el que el barco solo llevaba correspondencia sellada o de prepago. Pero como el sello ha cumplido su tarea de franquear correspondencia y ha aparecido en catálogos de gran prestigio, para muchos es una importante pieza filatélica.

Carta a San Fernando con el sello cancelado
INTERESANTE Y CURIOSO SELLO POR MUCHOS DETALLE, SIN VALOR FACIAL, SELLO DE DESCUENTO Y NO EMITIDO POR UN GOBIERNO.
PIEZA QUE MERECE ESTAR EN UNA COLECCIÓN