Hitos del Correo Marítimo de ‘El correo sin Correos’ en el Imperio Español

Eugenio de QuesadaLa conferencia «Hitos del Correo Marítimo de ‘El correo sin Correos’ en el Imperio Español», impartida por Eugenio de Quesada, ha ofrecido un análisis filatélico y postal de la correspondencia informal transatlántica y mediterránea previa a los servicios postales oficiales, destacando piezas únicas conservadas en su colección y otras colecciones privadas.

La conferencia se ha estructurado siguiendo varios ejes en función del tipo de correspondencia analizada, desde las primeras Piezas Tempranas Transatlánticas hasta las Rutas Mercantiles Mediterráneas e Internacionales pasando por la correspondencia del Nuevo Reino de Granada o por los envíos eclesiásticos y mercantiles.

Piezas Tempranas Transatlánticas

La primera carta conocida en manos privadas es una carta de 1567, de 1567, enviada de Sevilla a México en un navío de aviso extraordinario al virrey de Nueva España, fuera de la Carrera de Indias. Otra gema es la de Santa Marta (Nueva Granada, actual Colombia) a la Corte de Carlos I en 1531, firmada por Fray Tomás de Ortiz, protector de indígenas, que denuncia abusos coloniales; recorrió 7.300 km en 45-50 días vía La Habana-Sevilla-Madrid.

Hitos del Correo Marítimo. Sevilla a México

Sevilla a México (Nueva España)
Primera carta conocida de España a América (en manos privadas)

1567 (17 septiembre). Sevilla a México (Nueva España). Carta fuera de valija dirigida al virrey de la Nueva España.
En Su interior el remitente expone: ‘Yo le escrito como este navio que manda despachar Su mag. este presto y se partida venidos los despachos que su mag. ymbia».

De igual modo, la misiva de Nombre de Dios (Panamá) a Carlos I en 1542, por el obispo Fray Jerónimo de Loaiza —posterior arzobispo del Perú—, ilustra rutas terrestres por el Camino Real e istmo, seguidas de galeones a La Habana-Cádiz (7.470 km, 45-50 días).

Correspondencia del Nuevo Reino de Granada

Eugenio de Quesada ha mostrado algunos ejemplos de correspondencia remitida desde el Nuevo Reino de Granada como la carta de recomendación o presentación remitida para Fray Luis López desde Santa Marta -confiada al portador hasta la Corte-. La carta de Gonzalo Jiménez de Quesada (fundador de Bogotá) remitida a Felipe II en 1562, desde Santa Fe de Bogotá vía río Magdalena-Cartagena-La Habana-Cádiz (8.700-9.000 km, 80-90 días), gestionando favores eclesiásticos ante el Consejo de Indias.

Hitos del Correo Marítimo. Carta Pontificia

1689 (23 de diciembre) Carta Pontificia firmada en Roma por el Papa Alejando VIII, dirigida a la Iglesia del Santísimo Rosario de los Frailes de la Orden de Predicadores en Santa Fe capital Nuevo Reino de Granada (hoy Bogotá).

Finalmente, una bula pontificia de Alejandro VIII (Roma a Santa Fe, 1689) Un Documento eclesiástico solemne que, concedía gracias espirituales o privilegios religiosos a dicha Orden dominica. La comunicación era un instrumento esencial en la administración espiritual de1 Imperio Español y se enmarca dentro de1 sistema de relaciones entre el Papado y la monarquía hispánica establecido desde e1 siglo XVI mediante el Patronato Regio que otorgaba a lo Corona amplias facultades para la evangelización y la organización eclesiástica de América.

Envíos Eclesiásticos y Mercantiles Tardíos

Desde el siglo XVI la correspondencia que iba o venia de las Indias se remitía de forma duplicada o triplicada por varias vías para evitar su pérdida durante la travesía.

Un ejemplo de esta práctica es la carta de un jesuita de Roma a Asunción (Paraguay, 1732; con la anotación «15ª carta».

Otros ejemplos de este tipo de envíos son la carta de Veracruz a Tarragona (1810, corbeta Merced, fraude con oblea) o la carta de México a Cádiz (1828, privada). Ejemplos intraimperiales incluyen La Habana-La Guaira (Venezuela, 1794, abierta por mar).

En los siglos XVIII y XIX se tomaran severas medidas de carácter sanitario para el tratamiento de la correspondencia circulada de unos lugares a otros, especialmente cuando procedía de regiones afectadas por alguna plaga o epidemia, por la errónea creencia de que el papel contagiaba estas enfermedades.

El método de desinfección más habitual era la inmersión de la carta en vinagre, después de practicarle varios cortes atravesando la cubierta. Este proceso se llevaba a cabo en los lazaretos y puertos marítimos e, incluso, en improvisados controles a las afueras de los pueblos.

Un ejemplo de estas cartas es la enviada de La Habana a Cádiz (1855) que presenta dos cortes sanitarios por epidemia.

Hitos del Correo Marítimo. Carta remitida de La Habana a Cádiz

Carta remitida de La Habana a Cádiz
Carta circulada fuera de valija a bordo del ‘Tetis».
Trasportada de forma privada por el capitán y entregada en mano a su destinatario
Dos cortes horizontales en la cubierta.

Rutas Mercantiles Mediterráneas e Internacionales

El encaminamiento marítimo de la correspondencia fue prohibido de manera reiterada en todas las ordenanzas que regularon la conducción de las valijas en los Siglos XVIII Y XIX:

‘Los patrones y maestros de embarcaciones que salieran de los puertos de la Península no admitirán para conducir a bordo cartas o liegos que no estén sellados por las estafetas’

Esta prohibición no Siempre fue acatada por la ausencia de Inspección durante las travesías, siendo una práctica frecuente entregar cartas a los capitanes de los navíos o a uno de los pasajeros.

Hitos del Correo Marítimo. Cádiz a Livorno

«Con nave che D. S.» / Cádiz a Livorno (Italia)
1677 (25 noviembre) Cádiz a Livorno, requiriendo respuesta urgente sobre un acuerdo comercial, con la inscripción manuscrita «Con nave che D. S. » (con nave que Dios salve) en Cubierta, aludiendo a su conducción por vía marítima.

Eugenio de Quesada ha examinado varios envíos de mercaderes con anotaciones como «Con nave D.S.» (Dios salve): Palma-Florencia (1599), Cádiz-Génova (1637), Cádiz-Livorno (1677), Génova-Madrid (1677) y Roma-Madrid vía flota de galeones (1685). Piezas exóticas abarcan Cádiz-Madeira (1764, Atlante, Cap. Diamond), Jamaica-Vigo (1820, Stanmer, con porte detallado: 87 reales vellón), Londres-Fernando Poo (Malabo, 1844, misión baptista sin estafeta española), Cádiz-Manila (1860, General Churruca, queja por robo de aguardiente) y Manila sin destino (1865, convento).

Eugenio de Quesada ha querido subrayar cómo el «correo sin Correos» —prohibido pero omnipresente, confiado a capitanes pese a las ordenanzas— sostuvo la administración imperial mediante rutas mixtas, duplicados, pese a riesgos sanitarios y marítimos y ha destacado como el coleccionismo constituye una actividad clave para la reconstrucción de estas redes informales preservando este legado cultural.

Aquí puedes acceder a los contenidos de la conferencia

Hitos del Correo Marítimo de ‘El correo sin Correos’ en el Imperio Español (PDF)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *