Por Marcelino González Fernández
De la Sociedad Filatélica de Madrid
Nuestro alfabeto cuenta con una letra por la que los españoles hemos tenido que luchar como gatos panza arriba. Es una letra con la que nos sentimos identificados, aparece en el nombre de nuestro país, y figura en nuestros sellos de correos. Es la letra “ñ” en versión minúscula, o “Ñ” en mayúscula. Y con nosotros la han defendido unos cuantos más que hablan nuestro idioma: alrededor de 543 millones de personas, de las que 460 son nativas. Pero, ¿cómo no la vamos a defender? Si no lo hacemos, nuestros sellos, en lugar de decir “Correos España”, dirían “Correos Espana”, que queda un poco chungo.