La Orquesta del Titanic

Héroes

Letra CCuando hablamos de héroes solemos pensar en personas que han llevado a cabo grandes hazañas a riesgo de perder sus propias vidas. Nos vienen a la mente gentes que han destacado en duras batallas, que han hecho frente a grandes desastres, han efectuado peligrosos salvamentos y cosas por el estilo.

Pero hay muchas formas de heroísmo que a veces no transciende por ser fruto de una labor continuada y callada en condiciones extremas, como puede ser la de desarrollada en apartadas zonas del planeta acuciadas por la hambruna o por un devastador desastre natural.

Y hay otras personas que han ganado el calificativo de héroes al haber destacado por su actitud personal frente a una situación de vida o muerte, actuando con gran serenidad aun sabiendo que tenían muy pocas probabilidades de salir vivos. Un claro ejemplo de estos héroes que supieron cumplir con su labor hasta el último momento es el de los componentes de la orquesta del Titanic, que por ello han ganado el reconocimiento mundial y el honor de ser protagonistas de algunos sellos de correos.

Titanic

Canadá 2012
Centenario del hundimiento del Titanic

El Titanic

A estas alturas, cuando hablamos del Titanic dudo que haya alguien que no sepa quién era ese extraño personaje. Fue aquel grande, bello y lujoso trasatlántico considerado insumergible, que en su viaje inaugural en abril de 1912, tuvo la extraña ocurrencia de irse al fondo, tras haber restregado la amura de estribor contra un enorme iceberg.

Yo ya he hablado muchas veces de él. Lo hice en diversas conferencias y en varios artículos, algunos publicados en esta REVISTA GENERAL DE MARINA, por lo que insistir sobre el tema parece algo así como volver a remachar el mismo clavo. Pero un estupendo artículo que he leído hace poco sobre la orquesta del trasatlántico y el haber recibido una hoja bloque con sellos de Guyana en la que aparecen los retratos de seis de los componentes de su orquesta, me han animado a escribir la presente crónica.

La orquesta

Entre leyenda y verdad, ha llegado hasta nosotros la anécdota de que los músicos del Titanic permanecieron tocando durante el hundimiento, y al final, todos ellos perdieron la vida en el naufragio.

La Orquesta del Titanic

Hoja bloque de Guyana con seis sellos en los que aparecen los relatos de otros tantos componentes de la orquesta del Titanic. De izquierda a derecha y de arriba abajo: W. Hartley, G. Krins, J. L. Hume, J. W. Woodward, P. C. Taylor y W. T. Brailey.

Se ha discutido mucho sobre cuándo y dónde tocaron. Los testigos que han sobrevivido al desastre y quisieron hacer declaraciones —ya que hubo gente que se salvó pero se negó en redondo a hablar del naufragio — dijeron cosas muy variadas. Unos manifestaron que no se habían enterado de que la orquesta estuviera tocando mientras abandonaban el barco. Otros declararon que oyeron música, pero no sabían de dónde venía. Y los hay que afirmaron haberlos visto tocando, aunque los situaron en diferentes lugares del trasatlántico.

Esta variedad de manifestaciones es lógica por diferentes motivos. El barco era muy grande, de casi 270 m de eslora, por lo que no tiene nada de extraño que muchos no pudieran oír a los músicos. Por otra parte, hubo momentos de pánico, aglomeraciones, gritos, órdenes, lamentos y mucho ruido, que seguramente amortiguó la música, sobre todo si era en cubierta. Los músicos cambiaron sus emplazamientos conforme se hundía el Titanic, y unos los vieron en un sitio y otros en otro. Y cabe la duda de que los supervivientes tuvieron muy claro el lugar en el que se encontraban, a la vista de la gran confusión que debió de haber en las cubiertas y porque seguramente desconocían en detalle el barco para poder dar la situación exacta de la orquesta.

Sobre esto surgen opiniones y comentarios de todo tipo. Con los cambios de temperatura entre los salones interiores y la cubierta, los instrumentos necesitarían un continuo reafinado. Con el frío reinante en el exterior, los dedos de los músicos se debían de entumecer con rapidez. La sonoridad en cubierta debía de ser muy inferior a la de los salones en los momentos del desembarco precipitado de los que pudieron abandonar el barco en botes, debido al ruido producido por la gente. Aunque más tarde, cuando muchos ya habían escapado en los botes o tirándose al agua y los ventiladores del barco se apagaron, la música se debió de oír a larga distancia debido a la buena propagación del sonido en aquella serena noche. La escasez o falta de luz dificultaría la lectura de las partituras, a no ser que los músicos tocaran de memoria. Y por razones obvias, en ocasiones no pudieron contar con algún instrumento, como el piano o el chelo, por el peso, el espacio y la falta de estabilidad.

Fotos de siete de los componentes de la orquesta del Titanic

Fotos de siete de los componentes de la orquesta del Titanic en una noticia publicada en The Illustrated London News el 27 de abril de 1912. De arriba abajo y de izquierda a derecha: Clarke, Taylor, Krins, Hartley (director), Brailey, Hume y Woodward.

Sea como fuere, lo componentes de la orquesta tocaron todo el tiempo que duró el naufragio en aquella trágica noche del 14 al 15 de abril de 1912. Al principio, en el salón principal; parece que más adelante en la parte alta de la escalera monumental, después en la parte de popa de la cubierta de botes y puede que en algún sitio más. Lo hicieron para que los pasajeros se calmaran y no perdieran la esperanza, y no dejaron de tocar cuando ya sabían que el barco se hundía sin remedio. Todos ellos fallecieron en el naufragio del barco, y de los cadáveres recuperados solo dos fueron identificados como pertenecientes a miembros de la orquesta del Titanic.

¿Por qué y cómo lo hicieron?

En el momento de la colisión del barco con el iceberg, veinte minutos antes de las 24:00 horas del domingo 14 de abril de 1912, la mayor parte de la gente de a bordo no se dio cuenta de lo ocurrido, ya que aparentemente el choque no fue muy aparatoso. Muchos pasajeros estaban durmiendo en sus camarotes, la tripulación se estaba retirando y la orquesta acababa de terminar su jornada.

Fueron los músicos los primeros en actuar frente al desastre que se avecinaba. Comprendieron que lo mejor que podían hacer era desempeñar su oficio y poner su arte al servicio de la gente que iba a bordo. Poco después de la medianoche, el director de la orquesta y sus siete compañeros se pusieron a tocar para tratar de calmar a algunos pasajeros que empezaban a inquietarse, y solo dejaron de hacerlo en los momentos en que cambiaban sus emplazamientos en el barco. Su música fue un gran consuelo para muchos. Y también un buen abono para bulos y leyendas, como la que dice que algunos pasajeros, absortos con la música, perdieron un tiempo precioso para poder llegar a alguno de los botes salvavidas que se alejaba del barco casi vacío.

Componentes de la orquesta

Según muchos informes, la orquesta estaba formada por Wallace Henry Hartley (director), Fred Clarke, Georges Alexandre Krins, John Law Hume, John Wesley Woodward, Percy Cornelius Taylor, Roger Bricoux y William Theodore Brailey, aunque a veces las noticias de la prensa de la época solo hablaban de siete. Y la hoja se sellos de Guyana únicamente hace referencia a seis, uno por sello: Wallace Henry Hartley, Georges Alexandre Krins, John Law Hume, John Wesley Woodward, Percy Cornelius Taylor y William Theodore Brailey. Y ya que tengo los sellos con las efigies de estos seis músicos, voy a hacer una corta semblanza de cada uno de ellos.

Wallace Henry Hartley Georges Alexandre Krins John Law Hume
Wallace Henry Hartley Georges Alexandre Krins

John Law Hume

Wallace Henry Hartley

Nacido en Colne, Lancashire, el 2 de junio de 1875, era violinista y director de la Wallace Hartley Band, la orquesta del Titanic. Sus padres fueron Albion y Elizabeth Hartley. Había dirigido orquestas en Harrogate y Bridlington, había pertenecido al Club de Salvación en Leeds y fue violinista en el trasatlántico Maretania antes de pasar con su orquesta al Titanic. Su novia vivía en Boston Spa, cerca de Wetherby, Yorkshire.

El cuerpo de Hartley fue uno de los pocos que se recuperó del agua y pudo ser identificado. A su funeral, celebrado en Inglaterra, acudieron miles de personas. Se dice que, aunque fue considerado como un héroe en su país, la naviera White Star Line cobró a su familia el coste de su uniforme.

Georges Alexandre Krins

Nació en París el 18 de marzo de 1889. Ingresó en el Real Conservatorio de Música de Lieja, Bélgica, el 30 de octubre de 1902, donde estudió hasta el año 1908. Quería ser militar, pero sus padres lo convencieron para que se mantuviera en el ámbito civil.

Tocó en La Grande Symphonie, Spa, y en 1910 ingresó como primer violín en Le Trianon Lyrique, París. Más adelante se fue a Londres, durante dos años tocó en el Hotel Ritz y a principios de abril de 1912 pasó a tocar en el Titanic. Falleció en el hundimiento del barco, y su cuerpo fue recobrado, pero no identificado.

John Law Hume

Conocido por el sobrenombre Jock, había nacido en el año 1891 y vivía en el número 42 de la calle George, Dumfries. Era miembro de la orquesta del Titanic, y, como sus compañeros, había sido contratado por la empresa C. W. and F. N. Black de Liverpool, que proporcionaba músicos a todas las compañías de vapores de la zona.

Su cuerpo fue recuperado, identificado y enterrado en Halifax, Nueva Escocia, Canadá. Se cuenta que su familia también tuvo que abonar el importe de su uniforme.

John Wesley Woodward Percy Cornelius Taylor William Theodore Brailey
John Wesley Woodward Percy Cornelius Taylor

William Theodore Brailey

John Wesley Woodward

Nació en West Brornwich, Staffordshire, Inglaterra, el 11 de septiembre de 1879. Fue el hijo menor de Joseph Woodward y Martha Barnett. En 1901 ya ejercía como músico. Era un virtuoso chelista licenciado en La Royal Academy of Music, que actuaba como solista y también como profesor. Tocó en prestigiosas orquestas: Eastbourne Municipal Orchestra, Von Leer Orchestra y Duke of Devonshire’s Eastbourne Orchestra. También fue aficionado a la fotografía y mostró interés por la ingeniería.

En 1909 comenzó a tocar en la White Star Line. Su primer barco fue el 0lympic, más tarde estuvo en el Caronia y después pasó al Titanic. También murió en el hundimiento del barco y su cuerpo fue recobrado, pero no identificado.

Percy Cornelius Taylor

Nació en Hackney, Londres, el 20 de marzo de 1872, hijo de Martin Taylor y Emily Wheeler. Su padre había sido impresor y compositor. El 20 de mayo de 1906, Percy contrajo matrimonio con Clara Alice Davis.

Tocaba el chelo en la orquesta del Titanic, murió en el hundimiento del barco y su cuerpo sí fue recuperado, pero no identificado.

William Theodore Brailey

Nació en Walthamstow, Essex, Inglaterra, el 25 de octubre de 1887. Sus padres fueron William Richard Brailey y Amy Jane. En 1911 vivía en Londres como pianista y profesor de música. Se interesó por la aviación, fue socio del Aeródromo de Freshfield, Lancashire, y se casó con una joven de Southport.

Tras haber pasado por el trasatlántico Carpathia, el 10 de abril de 1912 embarcó en el Titanic. También murió en el hundimiento del barco y, al igual que muchos de sus compañeros, su cuerpo fue recuperado, pero no identificado.

Ser como la orquesta del Titanic

Inspirada en la actitud de estos músicos, la frase «es como la orquesta del Titanic» ha quedado para la posteridad y aún hoy se usa. Se refiere a la gente de una empresa, actividad, negocio, o lo que sea, que ante una situación que lleva a la ruina sigue adelante como si no pasara nada. También se puede referir a la persona que hace lo que le más gusta hasta el último momento, aún a sabiendas de que ese instante está muy cerca.

Repertorio

Seguramente el repertorio de la orquesta consistió en obras de Strauss, Sullivan, Gilbert y otros compositores, con música alegre para dar ánimos, a base de marchas, valses y otras piezas populares en aquellos tiempos.

La Orquesta del Titanic

Sello de Alderney con la Orquesta del Titanic

Y si los músicos dieron lugar a leyendas, también lo hicieron sus interpretaciones, ya que, según muchos, rozando la fantasía y sin ningún apoyo de realidad, en las últimos momentos la banda tocó el siguiente repertorio: Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach; el himno naviero Eternal Father, Strong to Save, de John Bacchus Dykes, y Song d’Automne, de Archibald Joyce. Y al día siguiente del hundimiento, la prensa publicó que el tema final de la orquesta, justo antes del hundimiento definitivo, fue Nearer, my God, to Thee, que queda como muy bonito y fue explotado con fines publicitarios, ya que no hay constancia de que algún testigo lo escuchara. En este sentido, una nota de prensa de cien años después de la tragedia decía lo siguiente: «Entre las olas de agua y misterio en las que se hundió el RMS Titanic hace una centuria, se escucha la canción que, la leyenda cuenta, fue la última interpretada por la Wallace Hartley Band: Nearer, my God, to Thee (Más cerca, mi Dios, de ti)».

La Orquesta del Titanic

Carátula del disco «La orquesta del Titanic», de Sabina y Serrat

Homenajes y recuerdos

La orquesta del Titanic ha quedado como ejemplo de abnegación, heroísmo y nobleza, y se ha hecho acreedora de gran cantidad de homenajes, placas conmemorativas y monumentos y descrita en muchos artículos, ha generado libros, películas y obras de teatro y ha aparecido en muchos otros soportes, entre ellos, los sellos de correos. También ha servido de inspiración a muchos artistas, entre ellos músicos, como ha sido el caso de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, que han publicado un disco titulado La Orquesta del Titanic. Cuando les preguntaron el porqué de dicho título, manifestaron: «Es una metáfora porque nosotros también seguirnos cantando en un mundo que se está hundiendo». Lo curioso es que en la carátula del disco aparece la imagen del Titanic con solo tres chimeneas en lugar de las cuatro que llevaba. Bien es verdad que la de popa era falsa e iba de adorno, pero estaba en su sitio cuando el barco hizo rendez-vous con el iceberg. Cosas que pasan.

Despedida y cierre

Anécdotas y leyendas aparte, hoy, algo más de un siglo después del hundimiento del barco, bien podemos dedicar un cariñoso recuerdo a su abnegada y valiente orquesta, la Wallace Hartley Band.

Por Marcelino GONZÁLEZ FERNÁNDEZ

La Mar en la Filatelia
Publicado en le sección «La Mar en la Filatelia» del numero de Diciembre de 2018 de la
Revista General de Marina

2 comentarios sobre “La Orquesta del Titanic”

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