EL CORREO SIN CORREOS EN ESPAÑA, SIGLOS XV A XIX
CARTAS DE FRAUDE Y FUERA DE VALIJA

Criados y vasallos

Durante el Antiguo Régimen, la nobleza ejercía un dominio real sobre miles de vasallos que habitaban las tierras sobre las que ejercían un señorío jurisdiccional. Desde la Edad Media, estos vasallos estaban obligados a realizar diversas prestaciones de trabajo personal, cuando este le era solicitado por su señor.

Criados y vasallos Criados y vasallos. Fernando de Habsburgo

El quinto Duque de Alba y Virrey de Nápoles (izquierda) don Antonio Álvarez de Toledo y Beaumont (1622), en un grabado de Domenico Antonio Parrino; y el Infante de España don Fernando de Habsburgo (derecha), Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (1558), Rey de Hungría y de Bohemia y Archiduque de Austria, retratado por Hans Bocksberger el Viejo. Abajo, un criado entrega una carta a una dama de la nobleza.

Criados y vasallos. Un criado entrega una carta a una dama

En estos vasallajes, conocidos como sernas, se encontraban la mandadería (deber de prestar al señor servicios como mensajeros), el hospedaje (deber de alojar al señor y a sus enviados cuando visitaban los lugares del señorío) y el yantar (deber anejo al hospedaje que se refería a la oblig ación de sustentar al señor y a sus enviados).

Uno de los señoríos más extensos del siglo XVII lo constituían las tierras de la Casa de Alba, repartidas por amplias zonas de León, las dos Castillas, Extremadura y Andalucía. Centenares de aldeas, ciudades y villas se encontraban sometidas a la jurisdicción de los duques que, además, ostentaban otros muchos títulos nobiliarios.

“Las cartas que trajo [el criado] Cervigón para entregar al Rey”

Criados y vasallos. Las cartas que trajo elcriado

1509 (28 de febrero). Carta circulada fuiera de valija de Valladolid a Cáceres. La remite el criado Alonso de Orellana «a mi señor Sancho de Paredes camarero del señor infante» Se refiere al Infante Fernando de Habsburgo, hermano del que sería Rey Carlos I. El destinatario, probablemente, se encontraba en su palacio de la villa de Cáceres, y ordenó a su criado que le mantuviera puntualmente informado de todo cuanto aconteciera en la Corte, establecida en Valladolid en aquellos momentos.
La carta fue transportada por un mensajero privado llamado Cervigón, que había llegado a Valladolid dos días antes con cartas desde Cáceres o Salamanca: «Se recibieron las cartas que trajo Cervigón para que fueran entregadas al Rey por el licenciado Zapata». El monarca pidió que el mensajero demorase su partida dos días más (miércoles 28) hasta tener lista su respuesta. A este sirviente se le dieron ocho ducados como ayuda de costa, por sus viajes como mensajero.

“A este peon e ordenado”

1638 (26 de marzo). Carta remitida por don Antonio Álvarez de Toledo y Beaumont, quinto duque de Alba, circulada el 26 de marzo de 1638 fuera de valija entre la aldea de Abadía (Cáceres) y Coria. Se encuentra dirigida «a la mi ciudad de Coria», dado que el duque era también marqués de esta ciudad, así como señor de Granadilla (de la que dependía Abadía) y, por tanto, el dueño de estos territorios desde que entraron a formar parte de las propiedades de la Casa de Alba en el siglo XV. Desde su palacio de Sotofermoso gobernaría los asuntos de sus dominios en Extremadura, estableciendo comunicaciones frecuentes con los lugares de mayor importancia, como sería la ciudad de Coria.

La carta fue conducida mediante un peón despachado por el duque, tal y como se comprueba en el texto interior: «A este peon e ordenado que desde Plasencia se buelba derecho con la carta que le diere Don Geronimo»; siendo muy probable que este mensajero a pie fuera un  ozo, vasallo del duque y natural de aquellas tierras cuyos caminos conocería bien, al que su señor encomendaría labores de mandadero.

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