EL CORREO SIN CORREOS EN ESPAÑA, SIGLOS XV A XIX
CARTAS DE FRAUDE Y FUERA DE VALIJA

Mensajeros propios

Los propios eran correos privados contratados por personas particulares u otras instituciones, como podrían ser los concejos de las villas y ciudades, a los que se despachaba con correspondencia.

Mensajeros propios
Los propios aparecen con frecuencia desde la Edad Media en grabados, miniaturas e ilustraciones de obras muy diversas, como es el caso del correo medieval a caballo entregando una carta al Rey (en la imagen superior) o de mensajeros de tipología diversa, entre los que destacan desde los mensajeros propios (en la imagen inferior izquierda) hasta los correos a pie (en la imagen inferior derecha) siempre en movimiento y portando las cartas.

Mensajeros propios Mensajeros propios. Sello

En el caso de los propios despachados por particulares, generalmente se concertaba el precio del servicio con antelación, abonando el usuario una parte del mismo en origen y el resto una vez hubiera sido realizado. Cuando eran enviados por los ayuntamientos se liquidaba la cuenta por parte del mayordomo de propios una vez hubiera finalizado el servicio.

En ocasiones se hacía constar en el frontal del sobrescrito la anotación «con propio», que podría tener como objetivo advertir al destinatario que el precio del envío correría por cuenta íntegramente del remitente, ya que si tuviera que satisfacerse en destino se precisaría indicar la cantidad dineraria en la cubierta del sobrescrito.

Mensajeros propios. Envío con propio

“Envió con propio”

1598 (13 de febrero). Carta fuera de valija circulada entre Granada y Cáceres, dirigida «a don Gutierre de Solis y Ovando en Cázeres», sobre un pleito en la Real Chancillería de Granada. Misiva conducida por mensajero privado: «están gastados los cinco escudos que el licenciado Cadena envió con el propio; no respondí con el que llevó las mulas en que vuesa merced el señor don Francisco dejó por mayor porque cuando me dio la cde vuesa merced acia quatro o cinco dias que avia partido».

A finales del siglo XVI no se encontraba implementado el sistema de estafetas entre Andalucía y Extremadura, razón por la cual se recurría a otros medios para la conducción de correspondencia; para aquellos documentos voluminosos y de importancia así como para el envío de sumas de dinero se recurría a los arrieros y recueros; aunque si el envío era urgente o no se ofrecía ningún arriero que pudiera encaminar los documentos antes de una fecha concreta, los remitentes se veían obligados a contratar a un mensajero, más caro que los arrieros, aunque también más veloz y seguro.

“Con propio”

1708 (27 de enero). Carta circulada fuera de valija entre Oscoz y Pamplona. El remitente, don Pedro de Baraybas, solicita a don Pedro de Lacunza que medie en favor de su sobrino para que obtenga libertad con fianza en una pendencia que ha tenido con los vecinos de Oscoz. La importancia de este mensaje sería decisivo a la hora de elegir su remisión mediante un mensajero propio, tal y como reza la anotación de la cubierta, aunque a juzgar por los tachones, pudo haber encontrado un medio igual de seguro y veloz para su despacho, decantándose finalmente por este.

Mensajeros propios. Con propio

La aristocracia se sirvió desde siempre de mensajeros y propios para la conducción y entrega particular de su correspondencia, como muestra esta obra del maestro holandés Johannes Vermeer van Delft, titulada precisamente “Criada que entrega una carta a su señora”, datada en 1670 (Colección Frick, Nueva York).

“Conpropio”

1663 (13 de enero). Carta circulada fuera de valija entre Guadalest y Valencia, dirigida «a don Cristóbal de Cardona, mi amigo, y señor, guarde nuestro Señor muchos años como se los deseo» transportada «con proprio».

“Con propio”

1696 (17 de junio). Carta circulada fuera de valija entre Cintruénigo y Corella, dirigida «a don Pedro de Ochoa y Olmedo, guarde Dios, secretario del ayuntamiento de la ciudad de Corella». La carta fue transportada mediante propio, tal y como se lee en la cubierta y contiene una citación dirigida el destinatario para realizar un encuentro esa misma tarde «en el vocal del rio Cañete», cercano a ambas localidades que distaban entre sí una legua de distancia.

“Con Propio”

1650 (Circa). Es una envuelta de doble uso, circulada entre Sepúlveda y Valladolid (a don Ignazio Arnesto guarde Dios muchos años que deseo, y en su ausencia al señor canonigo su hermano), y desde Valladolid a Sepúlveda (a don Francisco Goss
de Salinas, guarde Dios muchos años). Los frontales de ambas cubierta contienen la anotación «con propio», de lo que se deduce, que este mensajero fue utilizado en ambos trayectos llevando el mensaje y su contestación al mismo.

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