El extraño caso del Entero Postal de Jesús María

Por José Luis Goin
Miembro del Centro Numismático y Filatélico Bariloche (CeNuFiBa)
Miembro de la Asociación de Cronistas Filatelista de la Argentina (ACFA)

En el número 28 de El Correo al día, “Boletín dirigido al personal del Correo Argentino”, de enero de 1996, apareció una noticia poco común.

El extraño caso del Entero Postal de Jesús MaríaEntre las páginas 4 y 5, bajo el titulo EL CORREO EN JESUS MARIA se podía leer lo siguiente: “Del 5 al 14 de enero el Correo Argentino auspicio en Jesús María – Córdoba- ‘El Trigésimo Primer Festival Nacional de Doma y Folclore’. Para remarcar la importancia del Festival nuestra Empresa emitió por primera vez un entero postal alusivo con valor de un peso, que el público adquirió en el Minipost instalado en la entrada. Los carteles con nuestro isologo remarcaron cada noche la presencia del Correo Argentino en el evento, llegando, además, a todo el país a través de la pantalla de ATC” (la televisora estatal Argentina).

Se completaba la información con la reproducción del Entero Postal. A primera vista llamaba la atención que el recuadro destinado al franqueo estuviera vacío.

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Lo que sigue lo voy a relatar en primera persona porque por ese entonces trabajaba en el Correo Argentino. Pasado un tiempo pregunte a la Tesorería Regional por la remesa correspondiente al Entero y la respuesta fue que no sabían nada. Entonces me comunique con el Departamento de Filatelia quienes no estaban enterados de nada, ni siquiera habían leído el boletín interno. Al rato me llamaron para decirme que como no había pasado por ellos no era una emisión oficial. La paradoja estaba en que fue impreso con el logo del Correo y que para el público no importaba quien dio la orden. Es más, fue vendido en un stand oficial. Algo parecido había pasado un tiempo atrás con el Entero Postal de Mar del Plata.

Entero Postal

Por esa época, en la vorágine de posicionar la desprestigiada y anquilosada ENCOTEL (Empresa Nacional de Correos y Telégrafos), en ese entonces ENCOTESA (transformada en Sociedad Anónima), hubo libertad de acción para que las distintas Unidades Estratégicas de Negocios (UEN) avanzaran logrando negocios y publicidad en pos de mejorar la imagen institucional.

Así fue como la Sucursal Mar del Plata imprimió, en diciembre de 1995, la imagen del primer premio del concurso fotográfico “Mar del Plata una ciudad por descubrir”, titulada “sin nombre” y como autor (sic) se menciona a Elizabeth Maya. No parece una gran foto, tampoco muestra algo interesante. Desde el punto de vista técnico está mal resuelta la saturación que produce un farol del alumbrado público. El concurso era uno de los tantos que se realizaban en todo el país. El gerente de la UEN Provincia de Buenos Aires asumió un compromiso para el que no estaba autorizado. ¿Cuál era el problema? Que en el reverso de la foto se imprimió la imagen de la estampilla tucán (50 centavos) de la serie ordinaria aves. Es decir, que se emitió una pieza monetizada sin la autorización que el protocolo interno del Correo exigía.

Entero Postal Mar de Plata

El Departamento de Filatelia se enteró tarde, al principio desconoció dicha pieza, pero al tiempo no le quedó otra que aceptarla. No se lo mencionó en ningún volante filatélico, ni en la carpeta de uso interno “Sellos Postales con valor franqueatorio”, solo apareció de manera accidentada en la gacetilla Novedades Filatélicas: en la N°4 del 1/7/1996 mencionando que la tirada fue de 10.000 ejemplares; en el N° 5 del 16/8/1996 aclarando el desdoblamiento del primer día de circulación, 19/6/1996 en Mar del Plata y el 24/6/1996 en el Correo Central; En el N°6 del 2/10/1996 se completa la información con el formato de 165 mm x 105 mm, procedimiento offset, multicolor. Como se ve una emisión desprolija. El problema fue intentar canalizar las ventas por los carriles habituales y asegurarse que una ignota imprenta -en este caso era La Papelera S.A. de La Paz, Bolivia- no siguiera imprimiendo esta tarjeta por su cuenta asemejando esto al delito de imprimir papel moneda.

Volvamos al Entero Postal de Jesús María. No había forma de conseguir uno. Los responsables del stand dieron por concluida la venta y dejaron el sobrante como material de rezago porque el Festival había terminado. En lo personal insistí hasta que conseguí que un empleado de dicha sucursal me mandara algunos ejemplares al valor de un peso. Al recibirlo noté que en el rectángulo vacío habían pegado la estampilla original del tucán de 50 centavos. La justificación que me dieron entonces fue que la diferencia estaba en el valor de la tarjeta. El entero postal no era tal.

Entero Postal de Jesús María

A raíz de estos hechos el Correo fijó nuevas pautas para la emisión de piezas filatélicas, manteniendo la centralidad en el Departamento de Filatelia, algo que nunca debió haber sido alterado.

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