EL CORREO SIN CORREOS EN ESPAÑA, SIGLOS XV A XIX
CARTAS DE FRAUDE Y FUERA DE VALIJA
Las cartas conducidas en segunda valija
Los llamados correos extraordinarios eran despachados por el Rey, sus ministros y otras personas notables con cartas y documentos de importancia. Estos clientes abonaban al hoste o Correo Mayor, del que dependía el correo extraordinario, unas cantidades por la realización del servicio resultantes de combinar la distancia entre el punto de partida y de destino y la velocidad que se le exigía al mensajero, incluyendo las dietas del viaje. Por ello, el envío de correspondencia y despachos era caro y alejado de las posibilidades de la gente común.
A finales del siglo XIV los particulares aprovecharán los viajes de los correos extraordinarios despachados por cuenta de las autoridades para hacerles entrega de sus cartas, cuando tuvieran noticia de la coincidencia del lugar de destino. Como pequeña compensación o propina por la entrega de la carta, después de haber cumplido la misión principal para la que había sido contratado, empezarán a anotar una cantidad económica simbólica en el ángulo inferior izquierdo del sobrescrito llamado porte. Al parecer, el porte de una carta guardaría relación con el peso del envío y no con la distancia recorrida. El uso y la costumbre acabaron estableciendo la cantidad de medio real de vellón (un sueldo en Aragón) para las cartas de un pliego y un criterio de proporcionalidad en función de que fuera aumentando el peso. Dando lugar a la «tarifa de costumbre».

| Los Correos Mayores de España, don Juan de Tassis y Acuña (en la imagen pequeña) y don Juan de Tassis y Peralta (arriba), organizaron el servicio de postas en los siglos XVI y XVII —aunque su abuelo don Raimundo de Tassis ya había desempeñado el cargo de Correo Mayor del Rey— facilitando la conducción de cartas particulares en la segunda valija de los correos extraordinarios del Rey y su Corte. | ![]() |
A medida que pase el tiempo y se popularice esta costumbre, el volumen de correspondencia de particulares irá creciendo cada vez más, por lo que será necesario disponer de una valija complementaria de aquella donde se custodiaba el despacho principal.
Esta conducta fue tolerada generalmente por los superiores de los correos, aunque el remitente del despacho principal siempre podía negarse a que el correo transportara otra correspondencia además de la suya. Al demorarse en las poblaciones de tránsito entregando las cartas de la segunda valija, las autoridades procedieron con extrema dureza, llegando a decretarse severas penas de prisión para el mensajero.
![]() |
“Al po[porteo]mo[medio]Real/17 ms” 1573 (27 de julio). Carta de Madrid a Palencia en la segunda valija de correo extraordinario, porteada con medio real de vellón (17 maravedís), como refleja la anotación manuscrita del frontal: «Al pº mº Real / 17 mrs». En aquellos días ejercía como teniente de Correo Mayor de Palencia don Diego de Reynoso, y aún no se habían establecido las estafetas. |
|
“Al porte un Real/-34-” 1566 (1 de mayo). Carta de Madrid a Burgos en la segunda valija de un correo extraordinario, la cual se encuentra porteada con 1 real (34 maravedís), tal y como refleja la anotación manuscrita del ángulo inferior izquierdo: «Al porte un real / -34-». Durante el año 1566 ejercía como teniente de Correo Mayor de la ciudad de Burgos don Francisco de Cuevas. |
![]() |
En la década de los años 60 y 70 del siglo XVI, los Correos Mayores (de los que dependían los correos extraordinarios), detectaron el enorme beneficio que reportaba a estos últimos la suma de los portes de las cartas que transportaban en la segunda valija. Con amenazas de no ofrecerles más viajes y otras presiones, les arrebataron el beneficio de los portes de las cartas de la segunda valija: «Quexandose los Correos Menores de averles quitado con ella el aprovechamiento de los portes que solían llevar antes; y dando a entender querian dar cuenta dello a Su Majestad, el dicho Juan de Tassis los amenaçava que no les daria viajes, y por temor desto, y ruegos que el les hizo, por medio de diferentes personas, callaron y se desistieron del pleito que sobre ello le tuvieron puesto ante un alcalde de Corte».

![]() |
Representación de un correo entregando una carta a la mano (en imagen superior) en el umbral de un convento o monasterio, que bien podría haber sido transportada o proceder de la segunda valija (en el detalle de la izquierda), y un mensajero privado portando una carta, que sale al umbral para encaminarse a efectuar la conducción privada de una carta (detalle de la derecha). En la obra se muestra cómo era llevada la correspondencia a finales del siglo XV, según una obra que se conserva en el Monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla), y que está datada en 1492. | ![]() |
A mediados de la década de 1570 el Correo Mayor don Raimundo de Tassis y su hijo don Juan de Tassis y Acuña, ayudados por su teniente don Juan del Monte Pichardo, deciden establecer expediciones periódicas de correspondencia entre poblaciones en días ciertos, anunciadas a las gentes para que depositasen sus cartas en casa del Correo Mayor a través de una pequeña rendija de la pared exterior. Los viajes se financiarían con el conjunto de los portes de todas las cartas que se transportasen. Será así como, hacia 1576, se establecerán las primeras estafetas del Reino en los territorios de Castilla la Vieja; dando comienzo al servicio público y universal.
Los Tassis no informaron a la Corona de esta novedad, al no estar contemplado tal servicio en los asientos firmados con los Reyes. Los Correos Mayores actuarán de fraude durante el inicio de funcionamiento del nuevo servicio.
![]() |
“Al porte dos Rs/-68-” 1566 (11 de mayo). Carta circulada entre Madrid y Burgos en segunda valija de un correo extraordinario, porteada con 2 reales de vellón (68 maravedís) según anotación: «Al porte dos rs -68-». Incluía otros documentos: «esta solamente servirá para dar cubierta a la provisión que aquí va». |
|
“Medio Rl. [real] / —17—” 1581 (5 de septiembre). Carta de Valladolid a Burgos por servicio de estafetas, porteada con medio real de vellón (17 maravedís) para carta de un pliego, según tarifa de costumbre («Medio rs -17-»). |
![]() |
![]() |
“P te [Porte] un Real” 1581 (2 de noviembre). Carta circulada entre Burgos y Madrid a través del servicio de estafetas, porteada con 1 real de vellón para una carta de dos pliegos («Pte. un Real»), siendo el Correo Mayor General don Juan de Tassis y Acuña . |
![]() |
![]() |
![]() |










